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Caso clínico
M. en C. Virgilio Lima Gómez, En la exploración se encontró una agudeza visual normal y una opacidad cortical del cristalino, que no afectaba el eje visual. La paciente fue evaluada mediante biomicroscopía con lente de contacto, sin que se encontrara engrosamiento en el área macular ni desprendimiento del vítreo posterior. Frente a la fóvea se encontró una opacidad de color blanco, puntiforme, cuya extensión era menor al umbo, fija, separada de la retina normal que se identificaba al desplazar hacia adelante la lámpara de hendidura. En la fluorangiografía no existieron anormalidades foveales. El mapa rápido macular de 6 mm de la tomografía de coherencia óptica reveló un grosor foveal central de 154 micras, considerado normal para nuestra población.1 Un barrido lineal identificó una zona prefoveal de reflectividad alta, que pudo confirmarse al reducir la de la retina.
Se descartó el diagnóstico de edema macular clínicamente significativo y únicamente se indicó vigilancia de acuerdo con el grado de retinopatía diabética. El diagnóstico emitido fue pseudo opérculo macular. DiscusiónAunque en el edema macular clínicamente significativo pueden existir exudados foveales, el criterio para el diagnóstico es la presencia de engrosamiento retiniano. En este caso los hallazgos de la exploración clínica, la fluorangiografía y la tomografía de coherencia óptica no lo sustentaron. La paciente no presentaba un agujero macular. La opacidad se localizaba por delante de la retina y no correspondía al desprendimiento foveal encontrado en la etapa 1 de esta enfermedad. Tampoco se encontraron las características tomográficas de tracción vítrea propuestas por Chan y colaboradores para los agujeros maculares de etapa 0.2 Aunque las telangiectasias yuxtafoveales pueden ocasionar la formación de exudados foveales, éstos se localizan en la retina y no frente a ella; adicionalmente no se encontraron características de esta enfermedad en la fluorangiografía. No existían datos sugestivos de inflamación. Gass describió la formación de un pseudo opérculo previo al desprendimiento del vítreo posterior, formado por corteza vítrea prefoveal condensada; describió una imagen similar en pacientes con resolución espontánea de agujeros en etapas 1-A y 1-B.3 Por tomografía de coherencia óptica Braisseur publicó un pseudo opérculo en un caso de desprendimiento de vítreo posterior incipiente,4 pero nuestra paciente, fisiopatológicamente, sólo tendría un desprendimiento de vítreo en la región foveal. El pseudo opérculo no requiere tratamiento, la tasa de progresión hacia agujero macular en series de casos evaluadas con ultrasonografía es de 3.3%,5 y se le considera un signo de separación vitreofoveal.6 Aunque se desconoce su prevalencia en nuestra población, puede causar confusión al evaluar pacientes con otras enfermedades maculares, por lo que debe tenerse en cuenta cuando la afección retiniana es exclusivamente foveal. Bibliografía
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REVISTA MEXICANA DE OFTALMOLOGÍAVolumen 82, Número 2: Marzo-Abril 2008 y números anteriores |
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Dra Laura Leticia Arroyo Muñoz
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